Las barracas de feria de Javier Sáez Castán

Por Mercedes BRUGAROLAS

Javier Sáez Castán ha recibido estos días el Premio Nacional de Ilustración 2016, concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte con el objeto de reconocer y distinguir el conjunto de la labor realizada por un ilustrador español en el ámbito del libro y de las letras españolas. El jurado ha querido destacar la creatividad y el talento narrativo de este autor especializado en libros para niños, así como la calidad de sus obras y su capacidad para «construir mundos», algo que, en cuanto nos acercamos a su trabajo, apreciamos en cada uno de sus álbumes. También le ha reconocido su generosidad como formador, ya que son numerosos los cursos y talleres que imparte, tanto a profesionales como a niños y jóvenes lectores.

Retrato-chino-compressorSáez Castán pinta desde que era niño, según cuenta, y después de su paso por Bellas Artes, especialidad de Dibujo, en la Universidad Politécnica de Valencia, inició su carrera en el campo de la publicidad y trabajando como ilustrador para diferentes instituciones.  Actualmente reparte su tiempo entre sus trabajos como escritor e ilustrador y la asignatura que imparte sobre el Libro Ilustrado en el Máster de Diseño e Ilustración de esa misma universidad.

“Creo que en el origen de muchos de mis libros está el afán de juego, de diversión, de experimento”, decía el autor en una entrevista. Para él, el álbum ilustrado es un medio artístico complejo que pone en juego una gran cantidad de conocimientos previos, de experiencias y emociones personales, donde cada lectura es casi un encuentro personal entre ambos mundos, el del autor y el del lector.

En esos encuentros, Castán nos deja ver su universo, esos mundos que construye, únicos y diferentes, y que aparecen en títulos como El armario chino, La merienda del señor Verde o El Pequeño Rey, todos en la editorial Ekaré, en los que saca a relucir su gran capacidad imaginativa logrando obras llenas de sutileza y de segundas lecturas.

javier-saez-castan-premio-nacional-de-ilustracion-compressor

Así, en La merienda del señor Verde nos sumergimos en la misteriosa atmósfera de un mundo de un solo color, con personajes de otros colores que viven en él sin contagiarlo, hasta que son convocados a traspasar una puerta oculta. Es éste un álbum lleno de enigmas, de aire surrealista, donde el autor hace suyas las posibles referencias en las que se inspira, mientras que en El armario chino son dos los mundos creados, uno Rojo y otro Azul, como en un espejo, dos espacios diferentes y un armario en cada uno de ellos, pero conectados por una escalera, inquietantes y atractivos a la vez, un palíndromo visual como ha sido calificado más de una vez. El Pequeño Rey, sin embargo, son una serie de libros lúdicos y juguetones a los que el lector se asoma a través de un círculo, una gran mirilla que centra la acción y la figura de este curioso personaje, un mundo divertido lleno de pequeños detalles que conecta con el lector de todas las edades.

Javier Sáez Castán - Letras Corsarias Librería SalamancaEl juego está también muy presente en títulos como Soñario o diccionario de sueños del Dr. Maravillas (Océano) un catálogo de imágenes del mundo onírico que permite jugar con las páginas para luego deducir posibles significados del sueño representado. Parecido juego se establece con el lector en el Animalario Universal del profesor Revillod (Fondo Cultura Económica) un “fabuloso almanaque de la fauna mundial” donde el estudiado formato permite un juego de combinaciones del que surgen diferentes animales, a cual más extraordinario.

Los tres erizos,( Ekaré), Nada pura 100% (Anaya) o El conejo más rápido del mundo, (Océano) son otros de los títulos que completan su trayectoria.

“Mis libros son como barracas de feria con prodigios y curiosidades” ha comentado el autor en alguna ocasión. “Como en el cine de los primeros tiempos, donde la emoción que surgía de la historia estaba fuertemente vinculada con la sensación de maravilla, quisiera que en los álbumes la historia no se alejara mucho de esa sorpresa elemental que viene de la simple manifestación de las cosas: quisiera que el libro álbum fuera un teatro de maravillas de bolsillo”. No podemos estar más de acuerdo.

Un comentario en “Las barracas de feria de Javier Sáez Castán

Los comentarios están cerrados.