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NC#206: Maestros, vampiros, inviernos y El Halcón

Recordamos a George Steiner y a José Luis Cuerda y te presentamos el libro de la semana: un maravilloso antiwestern titulado 'A lo lejos'.

¡Buenos días, corsarios!

Hay un poema en Las moras agraces, el hermoso libro de Carmen Jodra, que habla sobre los venenos de la literatura: “No la deseo a nadie, / y nadie debe desearla nunca, / pero benditos los que se someten / a su mirada oscura”. Lo leíamos con el recuerdo de Carmen –fallecida este verano– en una semana donde de repente se fueron dos maestros tocados por ese veneno literario: el crítico George Steiner y el cineasta José Luis Cuerda.

“Creo profundamente en el encuentro con lo nuevo”, le decía Steiner a su amigo y escritor Nuccio Ordine en una entrevista preparada para publicarse tras su muerte. Esa figura del crítico como alguien riguroso y apasionado ha marcado a muchos lectores: “Toda crítica verdadera es un acto de amor”, dijo. Ese mismo respeto pasional por lo literario lo expresaba un personaje de Amanece que no es poco cuando le pedían prestado un libro de Faulkner: a ver si lo vas a leer mal y lo estropeas. Además de cine, Cuerda escribió libros, publicados por Pepitas de Calabaza, una editorial que tomó su nombre de esa misma película: “Calabaza, yo te llevo en el corazón”, le decía un hortelano a su retoño.

En Así en el cielo como en la tierra imaginó un paraíso muy terrenal. Imaginamos que si los dos han coincidido en la sala de espera, habrán tenido un rato de charla muy interesante. Como dijo Servando Rocha en esta librería el viernes pasado, “la memoria histórica es hacer que los muertos se paseen por el presente de los vivos”. En ello estamos.

Agenda semanal

Hoy viernes 7. 20h: Noemí López Trujillo: El vientre vacío. Con la Asociación Salmantina de Periodistas y Elena Martín. Un ensayo sobre cómo la precarización laboral afecta a la maternidad: “un escenario donde plantearse tener hijos da pánico. Pero no tenerlos, cuando lo deseas tanto, también”.

Sábado 8. 19h: Esclavos y robots y esclavas. Conversación entre el coeditor del libro, Mariano Urraco Solanilla, y los autores Jaime Romero Leo, Marcos Jiménez González y Enrique Meléndez Galán. Un libro que aborda la relación entre naturaleza y cultura, y que plantea la cada vez más difusa frontera entre lo biológico y lo artificial.

Miércoles 12. 20h: Foro Revista Viento Sur: Despoblación y mundo rural. El foro de discusión organizado por la revista Viento Sur llega a Salamanca con Israel Gómez (Asociación Profesional de Sociología de Castilla y León), Josefa Martín (Asociación Salmantina de Agricultura de Montaña), Nerea del Río (Ganaderas en Red) y Miguel González (artista visual). Modera, Alberto Santamaría.

Te anunciamos ya que el miércoles 26 de febrero estará aquí Alfonso Zapico, una actividad que hemos cerrado estos días y no estaba recogida en el cartel mensual. Te lo recordaremos con tiempo.

El libro de la semana

A veces sucede que cuanto más confías en un libro, menos explicaciones tienes que dar. Simplemente dices: llévatelo. A lo lejos, de Hernán Díaz es uno de esos. Una de esas novelas que estás deseando llegar a casa para seguir leyendo. Un antiwestern protagonizado por un niño sueco que viaja en busca de su hermano a pie y se convertirá en hombre, cruzando Estados Unidos en la época de la conquista del Oeste. Él desconoce el idioma, no imagina la magnitud del territorio y solo tiene como referencia la ciudad de Nueva York. Un western en sentido inverso que también juega a revertir los clichés del género para plantear una reflexión sobre la condición del extranjero, del expatriado. ¿Se puede ser extranjero en un desierto, donde no hay nada?

Díaz ha puesto mucho de personal aquí. Argentino, sus padres emigraron a Suecia huyendo de la dictadura. Después se afincó en Estados Unidos, así que conoce muy bien esa sensación de no pertenencia. Y, además de todo eso, escribe de tal manera que no le sobra nada: casi puedes notar la sal en la garganta y la luz blanca del sol cuando atraviesa el desierto, narra sus peripecias de una forma en la que te puede recordar a Cormac McCarthypero también a Jack London, lo estructura por etapas como si fuera el viaje de Ulises en La Odisea o quizá –hombre espigado y miserable– un caballero de triste figura. Håkan, el Halcón, se va a quedar mucho tiempo con nosotros. Llévatelo.

Más lecturas

LOS VAMPIROS CON DIENTES NORMALES SON LOS PEORES…. Digamos que a un Drácula te lo ves venir, quizá siempre un poquito demasiado tarde: es un tipo de vampiro que te permite ese momento de revelación de ojos desorbitados antes de la consumación del sacrificio. Paco Cerdà escribe en El peón sobre otro tipo de vampirismo, el que ejerce la Historia con mayúsculas sobre la gente minúscula: cómo el sacrificio individual está en la base de todas las luchas de todas las causas y es utilizado por el poder.

El libro se articula alrededor de la partida de ajedrez que jugó Arturo Pomar contra el campeón norteamericano Bobby Fischer. Pomar había sido un niño prodigio utilizado por la propaganda franquista siguiendo esa vieja táctica de presentar la excepción como norma: el caudillo riendo posando su mano sobre su nuca en una audiencia no está lejos del mordisco del vampiro, una manera de utilizarlo mientras todavía tenía algo que dar. Cuando se hizo mayor fue olvidado, malgastó su talento en exhibiciones y terminó trabajando como auxiliar en la oficina de Correos en Ciempozuelos. Desde allí salió con lo puesto para enfrentarse a Fisher –Estocolmo, 1962– en un momento de máxima profesionalización en el ajedrez, un campo de batalla más de la Guerra Fría. Hizo tablas en 77 movimientos.

Cerdà compone un collage donde vuelve a hacer eso que siempre nos ha gustado del buen periodismo: contar historias de la gente, cuestionar el poder y hacerlo con un estilo admirable.

… PERO LOS OTROS TAMBIÉN MATAN. Más explícitamente vampírica es Malasangre la primera novela de la venezolana Michelle Roche Rodríguez. Lo es porque Diana, la protagonista e hija de una familia allegada al régimen dictatorial de Juan Vicente Gómez, acaba de descubrir a los catorce años su necesidad de beber sangre. Y también porque los poderosos van a enriquecerse, más, absorbiendo un flujo vital recién aparecido en el subsuelo: el petróleo. Diana es una anomalía en una sociedad dominada por el racismo, el puritanismo religioso y la corrupción política, y donde ella ya no va a servir para el papel que se destina a las hijas de su clase: casarse y apuntalar las relaciones familiares. Ambientada en los años veinte, utiliza lo fantástico para crear una atmósfera corrupta y malsana que parece extenderse como una enfermedad hereditaria.

“Sólo de tarde en tarde sintió Erzsébet deseos de sacrificar a alguna de las muchachas de noble cuna que la acompañaban. El vampiro pálido no ataca a los de su raza,; sabe distinguir los manantiales de sangre más rica y no yerra”, escribe Valentine Penrose en La condesa sangrienta, la novelización de la vida de una vampira de las de castillo en el bosque, cuya vida se mezcla con el mito. Pero fue real: Erzsébet Báthory torturó y asesinó a unas seiscientas jóvenes, allá por la Hungría del siglo XVI. Una mezcla de sadismo e impunidad, un personaje que ha fascinado y repugnado por igual en la era contemporánea. Era un motivo perfecto para Penrose, la poeta que más explícitamente hizo brotar el surrealismo de las raíces de lo oculto, lo mágico y lo esotérico. Esta lírica novela –Alejandra Pizarnik volvió una y otra vez sobre ella, como explica María Negroni en el prólogo– eclipsó la carrera poética de Penrose, que WunderKammer recupera ahora en La surrealista oculta. Obra reunida para ponerla de nuevo en el lugar que merece.

DOS LIBROS PARA LA MADRE DE HILDEGART. No deja de ser curioso que dos libros recién salidos toquen el mismo tema, el mismo personaje histórico. Los motivos de Aurora –publicado aquí ahora con traducción de José Ovejero pero escrito por el alemán Erick Hackla finales de los ochenta– cuenta la historia de Aurora Rodríguez Carballeira: tuvo una hija llamada Hildegart a la que educó para que se convirtiera en “modelo de mujer del futuro”. Niña prodigio, destacó en todo: política, educación sexual, estudios… fue la abogada más joven de España. Cuando su madre consideró que se estaba desviando del camino que ella había trazado, la asesinó de cuatro tiros mientras dormía el 9 de junio de 1933. Un asunto que nos recuerda mucho a aquella malsana influencia materna sobre Ramón Mercader, el asesino de Trotski, tal y como la cuenta Leonardo Padura en El hombre que amaba a los perros.

No es que la historia no se haya contado nunca: el anarquista Eduardo de Guzmán la noveló en 1972 y Rafael Azcona escribió un guión que dirigió Fernando Fernán Gómez. Incluso Fernando Arrabal tiene un libro sobre ella, y el psiquiatra Guillermo Rendueles, padre de César, publicó su historia clínica. Quien también vuelve sobre el personaje ahora es Almudena Grandes en La madre de Frankenstein, un nuevo capítulo de su serie dedicada a los tiempos de la Guerra Civil, utilizando como escenario el manicomio de Ciempozuelos, en el que cumplió condena y murió Aurora en 1955.

LOS PADRES DE HERVÉ GUIBERT. Como destinatarios de las dedicatorias al comienzo de un libro, seguramente los padres ganan por goleada. El cineasta, fotógrafo, periodista y escritor Hervé Guibert escribió una novela titulada Mis padres y en la dedicatoria escribió: “A nadie”. Construida como si estuviera disparando ráfagas de flash, iluminando la parte de su vida entre su infancia y sus veintitantos años, la novela se alimenta del rencor hacia sus progenitores –una familia de clase media–, por los que llega a sentir “repugnancia dostoievskiana”. Pero, a la vez, la ternura. “Por supuesto, el odio con el que escribo la dedicatoria del libro es ficticio”, dice.

Un gran ejemplo de un tipo de autoficción basada en la ambivalencia y en la sutileza más que en la exposición del siglo XXI. Porque Guibert murió joven, en 1991, con 46 años. Los inicios de los noventa fueron para algunos artistas en Francia el momento de la liquidación de las epidemias de los ochenta: en apenas dos años, Guibert y el lírico cineasta Cyril Collard –Las noches salvajes–, por el SIDA; Helno, el cantante de los Negresses Vertes, por la heroína.

LOS INVIERNOS Y LA GENTE FRÍA. Junto con el sabor de tomates y melocotones, el invierno ocupa el primer lugar en el podio de las cosas que ya no son como antes. ¡Cuántas veces habremos oído eso de que antes se candaba el Tormes! Cuando los inviernos eran inviernos, del alemán Brend Brunner tiene un título que parece jugar con esa nostalgia, pero no. Se trata de la historia de una estación, la del frío, vista desde el punto de vista cultural, científico, natural y vital. Paisajes helados, nieve a todas horas, ventisca… ausencia de calor. Un libro delicioso que nos explica la relación del hombre con el frío a lo largo de la historia, que hemos leído en una semana de paréntesis primaveral.

“No cabe duda de que este país es infinitamente más hermoso sin nieve, o al menos cuando no hay tanta”, cuenta Brunner que escribió Claude Monet en el invierno de 1885, que pasó en Noruega. En ese país nació Kjell Askildsen, uno los grandes maestros del relato corto, del que ahora se publica El precio de la amistad. Hace unos meses nos dejó totalmente fascinados su antología No soy así y esta colección de cuentos está en la misma línea: una exposición desdramatizada de las relaciones humanas. Un talento incomparable para sugerir, historias plagadas de gente fría que parece entretenerse examinando grietas antes de asomarse completamente al abismo. Un escritor enorme.

En el helado norte también nos sitúa un cómic que nos ha gustado un montón, ganador de la Fauve d’Or en Angulema el año pasado. La saga de Grimr, del francés Jéremie Moreau . Estamos en Islandia, siglo XVIII, y Grimr Enginsson –literalmente Grimr SinPadre– está empeñado en fundar una saga que la historia pueda recordar, inscribir su nombre el futuro, el valor más grande en un momento en el que la vida está zarandeada por las erupciones volcánicas, el yugo de la corona danesa y la pobreza. En ese camino del niño al mito le acompaña una especie de pícaro mentor, más pobre que una rata también, con el que va a luchar contra la desconfianza y el rechazo tanto de los poderosos como de sus iguales. Gran historia.

HASTA LUEGO, BLACK HAMMERJeff Lemire es uno de los grandes guionistas del cómic, pero nunca había escrito nada de superhéroes. Y él quería, tenía en su imaginario historias de luchas, sagas, personajes abocados a su destino. La serie Black Hammer fue su largo proyecto postergado y la espera valió la pena porque hemos esperado cada número de esa colección de héroes desterrados en un universo paralelo, titanes recluidos en cuerpos de gente normal del medio oeste americano. Black Hammer #4. La Edad Sombría (parte 2) es el dignísimo adiós de la serie. Pero es un hasta luego porque pronto veremos todo esto en cine y televisión y hasta habrá un spin off dibujado por David Rubín. Ha sido un placer y hasta la vista, Jeff.

VISTO/OÍDOVentiladores Clyde, el monumental cómic de Seth, gana el Premio Especial del Jurado en Angulema. Mientras, en las calles de ciudad francesa, se manifestaban los autores denunciando que un 30% de ellos viven por debajo del umbral de la pobreza. Nos preguntamos muchas veces quién es el que está ganando dinero en esta industria de subsistencia del libro.

Han salido varios libros últimamente tocando el tema de la inmigración desde la ficción, una buena noticia. Nos ha gustado mucho lo nuevo del mexicano afincado en Barcelona Juan Pablo Villalobos: La invasión del pueblo del espíritu apuesta por el humor y los tintes paranormales para ridiculizar el racismo a partir de un supuesto conflicto entre Peninsulares y Orientales, divididos estos es proximoorientales, lejanoorientales y nororientales. Parece que para hablar de Barcelona, o del estado mental que representa, –como ya pasaba con La noche fenomenal, de Javier Pérez Andújar– hay que dar un rodeo por las afueras de Cuarto Milenio. Muy recomendable.

UNOS CUANTOS CUENTOS DE MIEDO. Enero no es un gran mes para las novedades de literatura infantil y juvenil, pero entre lo poco que va llegando nos ha gustado mucho Cuentos de fantasmas del abuelo, de James Flora , por el regusto a las viejas narraciones orales: una noche de tormenta, un lugar seguro desde el que estremecerse, la naturalidad en la mezcla de realidad y fantasía y el miedo como motor de la imaginación y herramienta para enfrentarse a los problemas. Unas ilustraciones que recuerdan un poco al Bosco y un poquito de seres escalofriantes muy bien adaptado para niños en torno de los siete años y más.

Esto es todo por hoy. Hasta la próxima semana te deseamos buenas lecturas.

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