Newsletter

NC#60: el primer narrador fue un viajero

¡Buenos días, corsarios!

2 de julio ya, el verano por delante, esa promesa anual de tiempo libre, tardes largas y lecturas postergadas. Para nosotros, aquí en la librería, es una época de cierta tranquilidad: se ralentiza el goteo incesante de novedades y hacemos un parón en las actividades hasta septiembre, pero aprovechamos para reorganizar nuestro fondo. Entre otras cosas, vamos a darle un meneo importante a la sección de novela negra, a afianzar nuestros recién creados estantes dedicados al teatro y a ponernos los dientes largos con los mejores libros de gastronomía. Andaremos entretenidos con eso y nos turnaremos para marcharnos unos días a descansar, si se le puede llamar así al acto de arrastrar maletas con demasiados libros dentro. La puerta seguirá abierta de 10 a 14h y de 18 a 21h, de lunes a sábado.

La newsletter de hoy está escrita bajo el influjo de esta cita de Ricardo Piglia que leíamos esta semana en Calle del Orco: “Podemos imaginar, en todo caso, que el primer narrador fue un viajero y que el viaje es una de las estructuras centrales de la narración: alguien sale del mundo cotidiano, va a otro lado y cuenta lo que ha visto, la diferencia. Y ese modo de narrar, el relato como viaje, una estructura de larguísima duración, ha llegado hasta hoy. No hay viaje sin narración, en un sentido podríamos decir que se viaja para narrar”. Y aunque es verano y viajaremos por placer, no podemos dejar de mirar hacia ese viaje interminable nacido de la huida.

desaparecer-de-si-letras-corsarias-libreria-salamancaNos ha gustado mucho lo que escribe David Le Breton sobre el viaje ocasional: “La estancia en otro lugar, durante unas vacaciones o en un viaje de otro tipo, consigue que el proceso de despedirse de sí mismo adopte una forma geográfica (…) Momento de paréntesis, especie de recreación social en la que los roles de siempre dejan de regir la vida cotidiana, sustituidos por una breve libertad de movimiento”. En Elogio del caminar otorgaba al hecho de andar un sentido lúdico, “una reapropiación feliz de la existencia”. En su último ensayo, Desaparecer de sí, vuelve a incidir sobre la necesidad de salir de nosotros mismos, desocuparnos y convertirnos en extraños, y analiza diferentes estados de la conciencia, con esa mezcla de antropología y crítica cultural que caracteriza su pensamiento. David Le Breton tiene su hueco en nuestra maleta.

viaje-nada-letras-corsarias-libreria-salamancaHay libros que, además, son maletas que llevan dentro todo lo que necesitamos para viajar. “Escribo sobre lo que carezco o poseo en medidas distintas a mis deseos y por eso escribo del amor, de otros países, de otras culturas, de paisajes y seres imposibles. Creo en el lenguaje para comunicarme con el mundo”, dice la poeta Elsa López. “Cruzamos en la nave el horizonte/ rodeados de nieve y montañas rocosas./ Sin un alma./ Atrás dejamos Kirkenes,/ la ciudad más al norte del desierto de Europa”, escribe en su poemario Viaje a la nada, editado por Hiperión, una colección de versos viajeros, contenidos, fríos, desoladores. “Al fondo de la calle los barcos como imanes/ en la nevera gris, oceánica y fría./ Y detrás, la nada./ Y después de la nada, nada./ Solo el silencio que llevamos dentro”.

El final de ese poema, “el desierto de Europa”, nos lleva a ese paraje de alambradas y concertinas que ilustra las medidas que toma la política interior contra los resultados de la política exterior. El viaje involuntario mira al norte como los barcos extraviados: “Nos enseñó fotos de extrañas ciudades, de extraños bosques y de unos animales de lo más extraños. Y, finalmente, suspiró: ‘Iremos a ese lugar y jamás volveremos a tener miedo’.”. Lo escribe Francesca Sanna en su cuento ilustrado El viaje, editado por Impedimenta, el afortunado intento de explorar las sensaciones del exilio, del viaje interminable desde la oscuridad hacia lo desconocido.

El viaje - Letras Corsarias Librería Salamanca

“Y sonidos de llanto llegaron en vez de música/ y caminé temblando y hundí mi rostro en la tierra/ y sonidos de llano llegaron en vez de palabras o discursos/ y tardes oscuras llegaron al amanecer y lamentos se alzaron desde la aldea”, escribe PJ Harvey en su libro El hueco de la mano, donde documenta, en poemas tan desgarrados y telúricos como sus canciones, los viajes a las zonas de guerra en Oriente Próximo que hizo con el fotógrafo Seamus Murphy. “Nos sentamos en cojines naranjas. Los niños nos traen té y pan. Ojalá hubiéramos traído regalos. Espero que sepamos cuándo irnos”.

En 1991, en algún lugar de Grecia se reunieron un montón de talentos para hacer una película a la vez histórica (en el sentido de que narra un pasado) y premonitoria. El paso suspendido de la cigüeña está dirigida por Théo Angelopoulos y escrita junto con el poeta, dramaturgo y pedagogo Tonino Guerra (guionista habitual de Antonioni, Fellini y Tarkovski) y el novelista Petros Márkaris. Toda la filmografía de Angelopoulos (La mirada de Ulises, Eleni, La eternidad y un día, Paisaje en la niebla) gira en torno a las fronteras, los flujos migratorios en Europa, los territorios y los personajes secundarios de la Historia. En el rostro de Marcello Mastroianni y en esa “sala de espera” de la película, donde residen temporalmente kurdos, turcos, albaneses, polacos, rumanos o iraníes desplazados, se refleja la europa de hoy.

Un séptimo hombre - Letras Corsarias Librería Salamanca

Ha tenido que producirse todo un Brexit (el inglés tiene esa facilidad para crear palabras) para que los medios de comunicación le pongan voz a los miles de emigrantes españoles en Londres y alrededores. El británico John Berger ya lo había hecho antes. En 1975 publicó Un séptimo hombre, un libro a medio camino entre el reportaje, la sociología, el pensamiento y la poesía, con fotos de Jean Mohr. “El trabajador emigrante lleva consigo su propia decisión, los alimentos que le prepararon en casa y que consumirá a lo largo de los dos o tres días siguientes, su orgullo, las fotografías que guarda en un bolsillo, sus paquetes y su maleta. (…) Las decisiones del emigrante están penetradas de necesidades históricas de las que ni él ni nadie de cuantos él conoce son conscientes. Por eso da la impresión de que su vida está siendo soñada por otro”. Se refería a los emigrantes del Sur de Europa que llegaron al primer mundo económico tras la Segunda Guerra Mundial. El libro, recuperado por Capitán Swing, continúa vigente.

Las tierras arrasadas - Letras Corsarias Librería SalamancaLas tierras arrasadas, de Emiliano Monge, es un reflector apuntando en la noche a donde nadie quiere mirar. “El último holocausto de la especie” contado a través de la historia de amor de dos forajidos que se dedican a quebrar las vidas de los migrantes centroamericanos que atraviesan México para llegar a América. Los versos de La Divina Comedia, de Dante, marcan el compás de deflagraciones de lenguaje callejero y un ritmo narrativo que acaba con cualquier resistencia. “No se asusten… no va aquí a pasarnos nada… no hagan caso de esos gritos… sigan todos aquí junto… sigan todos aquí oyendo… que no tiemble más tu mano… que no escape lo que observo… tú también vivirás un chingo de años… también a ti te espera allí una historia nueva… al otro lado”. El libro es de enero, pero lo mantenemos bien visible.

Cayó el Telón de Acero, pero Rusia sigue siendo una completa desconocida para nosotros. Todo es grande, lejano y extremo allí. Lo hemos sabido por Svetlana Alexievich y ahora podemos leer a Jacek Hugo-Bader: “Debo de ser el único loco que ha viajado solo y desarmado a través de este espantoso océano de tierra (…). Este de Siberia. Más o menos cada cien kilómetros, los restos de un coche calcinado. Seguramente se estropearon de noche, en pleno invierno, y los dueños, desesperados, les pegaron fuego para intentar calentarse. Es poco probable que eso les ayudase a sobrevivir”. Hugo-Bader es un periodista polaco que hace unos diez años decidió recorrer Rusia, de una punta a otra, en pleno invierno.

El delirio blanco - Letras Corsarias Librería SalamancaLa editorial Dioptrías publica El delirio blanco, la serie de reportajes en los que se materializó esa locura de retorcida logística y un periodismo que combina lo mejor de Terry Southern con la seriedad que el asunto merece: inquisitivo y un poco vacilón en las preguntas y la narración, humano en la selección y el trato con los personajes. Ahí están los viejos y perseguidos hippies rusos, los enfermos de sida, el nacimiento de las mafias, los afectados por las pruebas nucleares, grupos de hiphop de los barrios más chungos, perros salvajes y acólitos que siguen a un señor que dice ser la segunda reencarnación de Jesucristo. Por si fuera poco, el autor contrasta su texto con párrafos de Reportaje desde el siglo XXI, una pieza escrita en 1957 a mayor gloria de la planificación y el futuro de la URSS. Traducido por Ernesto Rubio y Marta Slyk.

Como la estación es propicia, llegan algunos nuevos libros sobre viajes buscando sus bazas entre lo atemporal, lo decimonónico y lo exótico. Del viaje como arte es un cuaderno de relatos de las travesías de Edith Wharton por España, Francia, Grecia y el Mediterráneo, editado por La línea del horizonte. Un crucero de verano por las Antillas lo escribió Lafcadio Hearn –por otra parte, pionero en la divulgación de la cultura japonesa en Occidente– a finales del XIX haciendo gala de su capacidad escrutadora, y ahora lo publica Errata Naturae. Nórdica lanza Una historia de Nueva York, una obra temprana de Washington Irving donde nos cuenta, con su habitual ironía y la técnica del manuscrito encontrado, los orígenes de la ciudad de los rascacielos. Libro que se complementa muy bien con Bajos fondos, de Luc Sante en Libros del KO, y estupendamente con Manhattan 45, de la magnífica Jan Morris en Gallo Nero.

Libros sobre viajes - Letras Corsarias Librería Salamanca

Y, tanto si eres de los que piensas que el Tour de Francia es una superproducción de la televisión francesa demasiado cara para dormir la siesta, como de los que sabe cuántos dientes tiene el plato grande, puedes disfrutar Las leyendas del Tour de Francia, de Jan Cleijne en Principal de los Libros, un cómic con una enorme gama de amarillos y preciosos dibujos de esas carreteras imposibles que nos dejan bien claro algo que veníamos suponiendo: moverse es un esfuerzo que siempre merece la pena hacer.

Esto es todo, hasta la próxima semana.

Imagen superior: fotograma de La mirada de Ulises, de Théo Angelopoulos.
Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0,00