NC#145: Tú pones el verano, nosotros los libros

¡Buenas tardes, corsarios!

Ahora sí que sí, ya está aquí el verano. Esa época en la que tenemos la librería fresquita y los libros te esperan para acompañarte durante horas de lectura.

Ha sido un curso movido, con las avalanchas de novedades habituales y desde enero hasta aquí sesenta y ocho encuentros con autores, a una media de casi tres por semana.

Esta será la última newsletter de la temporada, volveremos el 31 de agosto. Antes de despedirnos, te dejamos sugerencias de lo mejor que hemos leído durante estos últimos meses. Ahora solo te queda elegir. Te damos las gracias por estar siempre al otro lado y te recordamos el horario de verano.

– De lunes a viernes de 10 a 14h y de 18 a 21h.

– Sábados: de 10 a 14h. Tardes, cerrado.

Vamos con los libros.

Novelazas

Esos libros que dices: me lo dejo para el verano. Uno de los grandes hallazgos de este año: Necrosfera, de César Martín Ortiz, un escritor brillante y preciso como el diamante, una distopía que nos refleja como especie. Nos leímos de un tirón las ochocientas páginas de La vida en tiempos de paz, de Francesco Pecoraro, todo un tratado sobre lo ordinario y lo extraordinario de la vida.

Hay negrura en estas cuatro novelas: Cuando sale la reclusa, de Fred Vargas, está entre las buenas de las suyas; El dolor de los demás, de Miguel Ángel Hernández, es un thriller rural murciano que además aborda cómo recordamos y convivimos con nuestro pasado; y Actos humanos, de Han Kang, nos vuelve a llevar a ese territorio de violencia ciega que su autora ya exploró en La vegetariana; El caso Maurizius, de Jakob Wassermann, explora en el pasado para abordar conflictos morales y luchas generacionales.

El vestido azul, de Michéle Desbordes, es una delicada aproximación a la vida de Camille Claudel que fascina por su forma de contar y por lo que cuenta. Stop-Time, de Frank Conroy, fue pionera en eso de la “autoficción”, en narrarse con forma de novela, un gran clásico norteamericano recuperado. Y sobre su vida también escribe siempre Edna O’Brian: Chica de campo o la mujer valiente en la campiña irlandesa. Y, ya que hablamos de campo y de tierra, nunca está de más volver sobre la trilogía De sus fatigas, de John Berger. Siempre es buen momento para volver a Berger.

Los cuentistas

El relato también se adapta bien al tempo veraniego: uno en la playa, dos en el autobús, tres antes de caer rendido. Gran literatura a pequeños tragos. Poética para acosadores, de Stanley Elking, es distinto a todo, es brutal y cortante, es un territorio inexplorado en el que sumergirse. Ya te hablamos mucho del volumen de relatos del maestro John Cheever: su título, simplemente, Cuentos, promete horas de disfrute.

Tan inmersivo como siempre, El atlas es otra de esas experiencias que propone William T. Vollman que te van a transformar, de alguna manera lo consigue. Para fuegos de campamento no te pierdas a Shirley Jackson con Deja que te cuente, la maestra del fantástico, una escritora que te absorbe hacia lo inquietante. Y terminamos con Doce relatos(,) maestros, la antología que ha preparado la editorial La Navaja Suiza sobre la figura del maestro en sentido amplio.

Los jugones

Jugones Reunidos: gente que experimenta, que le da la vuelta a todo, que ven en el lenguaje una piscina para tirarse a bomba. Lincoln en el Bardo, de George Saunders, es ya uno de los grandes libros de la temporada. Si leíste sus relatos –si no, deberías–, el norteamericano avanza la apuesta creando un universo mágico entre la Casa Blanca y la ultratumba. Maravilloso. Con un aire más lleno de barrio, de palizas y mineros en huelga, David Peace vuelve a dejarnos boquiabiertos con su manera de ir a la esencia de las cosas en GB84, una novela apabullante sobre lo duro que resulta conservar los derechos.

Antonio Orejudo hace en Grandes éxitos un ejercicio inusual: volver sobre viejos textos y hacer de corrector y crítico de sí mismo, esbozando teorías literarias y divirtiéndonos al mismo tiempo. Recuperamos al rey de los ácratas: la recopilación Todo Ubú, de Alfred Jarry, contiene los orígenes de casi todo lo mejor del humor del siglo XX. Del cómic Homónimos, de Antonio Navarro, ya te escribimos elogios casi desmedidos hace unas semanas: experimentación visual, historias cruzadas, un deleite y un derroche de recursos creativos. Daniel Pennac creó un detective muy carismático en la serie El caso Malaussene, del que se reedita su primer volumen: la novela negra llevada a un absurdo muy fecundo. Pero para carisma, Lucky Jim, de Kingsley Amis, ese personaje, esa elegancia en el beber y en el participar de las convenciones sociales.

Los minuciosos

Cuando la prosa no pierde de vista toda una poética, libros que contienen mundos expresados con lo mínimo, obras de las que dejan un poso inversamente proporcional a su generalmente breve extensión. Uno de ellos es Gonçalo M. Tavares, que en Enciclopedia pone sobre la mesa buena parte de las referencias de su exquisito universo creativo. Concentrado y profundo es siempre Pascal Quignard, un autor por el que sentimos devoción y del que te recomendamos todo y también lo más reciente, Sobre la idea de una comunidad de solitarios.

Suicidio, de Edouard Levé, es un tratado sobre la vida, con mayúsculas. Y sobre vivir, sobre la figura del padre y de la madre patria también ha penetrado con fuerza Manuel Vilas en Ordesa. Para glotones del lenguaje recomendamos La Adalgisa, de Carlos Emilio Gadda, un autor que describe como nadie la Italia del siglo XX, el Rezzori italiano, podríamos decir. Y terminamos la sección con Jardines en tiempos de guerra, de Teodor Cerić, un exiliado que encontró en las plantas y sus disposiciones el refugio que necesitaba para seguir adelante con su vida.

Los inquietantes

Podríamos haber bautizado estos libros como “raros” y tal vez lo sean, pero quizá alguien viera en ello algún matiz negativo. Nos gusta lo raro, esas obras que exploran límites formales y de contenido. Mónica Ojeda se mueve a gusto ahí, en las fronteras más ásperas de la sociedad, y en Mandíbula vuelve a demostrarlo. La obra rara de la temporada es Lo que más me gusta son los monstruos, el cómic de Emil Ferris, una niña que vive en un sótano y que investiga una trama nazi, todo creyéndose que es una mujer-lobo y contado en un tebeo dibujado a boli. Fascinante.

El bosque profundo, de Sofía Rhei, también tiene ese punto de libro que conservas en las manos como una joya valiosa: ilustración e historia de la mano por senderos oscuros. Más cómic: seguimos ávidos de más Black Hammer, esa novela gráfica de Jeff Lemire de viejos superhéroes confinados en una dimensión lejana donde solo pueden aburrirse y añorar. Y, ya en esta dimensión espacio-tiempo, nos encantó Poulou y el resto de mi familia, de Camille Vannier, una investigación familiar por un abuelo estrambótico y todas sus vergüenzas. Acabamos con una novela: Lo que vio la criada, de Yasutaka Tsutsui, la historia de una empleada de hogar clarividente a la que no se le puede esconder ningún secreto, retorcimiento a la japonesa.

Las crónicas

Si piensas que el tiempo que concede el verano te permite profundizar en lo que está pasando en el mundo en vez de olvidarlo, eres de los nuestros. Ya sabes que está de nuevo disponible Fariña, el libro de Nacho Carretero que fue secuestrado por un juzgado. Y tal vez te interese leer estas otras crónicas: Las cenizas del califato es el resumen de todos los años en los que Mikel Ayestaran ha seguido el rastro del Ejército Islámico por Siria; Carta desde Zacatraz nos lleva al corazón de las maras salvadoreñas por uno de los periodistas que mejor conocen su estructura, Roberto Valencia. Y remata esta sección el cómic Los puentes de Moscú, en el que Alfonso Zapico documenta y amplifica la conversación que tuvieron el músico Fermín Muguruza y el político Eduardo Madina sobre el pasado y el futuro del País Vasco.

Ensayos culturales

Para terminar con el repaso, vamos con ensayos. De ese inmenso campo hemos elegido unos cuantos que hablan sobre la sociedad contemporánea y sus ramificaciones y algún que otro clásico irresistible. Como por ejemplo Las máscaras de Dios. Mitología occidental, el tercer volumen de esa obra monumental en la que Joseph Campbell profundiza en el origen de las religiones, de las mitologías y los cultos. Podría parecer algo lejano, pero ya sabemos que no, y si no, ahí está Roberto Calasso para recordarlo: el autor italiano hace en La actualidad innombrable un ejercicio de reflexión sobre cómo hemos sustituido unos mitos por otros y cómo nos afecta quedarnos vacíos de un sentido trascendente.

El capitalismo y sus relatos son el objeto de estudio de Mark Fisher, un recordado autor que florece de nuevo por la reedición de sus obras en España. Los fantasmas de mi vida es su último libro, su despedida del pensamiento y de la vida. Alberto Santamaría ha construido con En los límites de lo posible un muro sólido donde pueden empezar a rebotar todos esos discursos del éxito, el emprendimiento y el individualismo feroz que cada día se convierten más en un mantra incuestionable. Y de lo estrictamente contemporáneo también nos habla Angela Nagle en Muerte a los normies, una genealogía del podrido debate que acecha en las redes sociales y de los hilos que lo manejan. Trump inside.

Cómo acabar con la contracultura, de Jordi Costa, es un libro cuya repercusión sigue creciendo: la historia de cómo fracasaron en los ochenta las ilusiones transformadoras larvadas en los últimos años del franquismo y un vistazo al futuro para ver cómo es posible recuperarlas. En los ochenta escribía en El País José-Miguel Ullán, sobre literatura, teatro, sobre cualquier cosa que le provocara un destello y considerara relevante. Aproximaciones son los artículos reunidos de este imprescindible poeta, traductor y editor. Y sobre literatura habla Ursula K. Le Guin en Contar es escuchar, todo un manifiesto sobre su manera de concebir la creatividad y su utilidad política.

Y recuerda que tienes todas las recomendaciones de la sección de Infantil y Juvenil recopiladas en nuestra LIJ Corsaria.

Muchos libros tienes ahí. Luego no digas que te dejamos solo este verano. Te deseamos mucho placer lector y nos reencontramos a la vuelta de la newsletter. ¡Buen verano!

La imagen superior pertenece a la película Las vacaciones de Mr. Hulot, de Jacques Tati.