Red Corsaria #2: Stop autoficción, el brazo estofado de Valle-Inclán y Nietzsche como fetiche

Diez enlaces cada semana de todo el contenido que pescamos por la Red. Una selección de todo lo que nos nutre, nos entretiene o nos da pistas. Lecturas de aquí y de allá. Porque no solo de libros vive el librero.

Manifiesto contra la autoficción

Sobre los gravísimos peligros que conlleva la moda de la autoficción cuando la practican los escritores con oportunismo”, escribe Iban Zaldua en un artículo que viene muy a cuento. “La autoficción, lo mismo que el autobiografismo de autoayuda –también floreciente, y otra cara de la misma moneda–, fomenta la holgazanería del novelista”. “el auge de la autoficción podría considerarse, entre otras razones, como una consecuencia de la hinchazón que la figura del autor está sufriendo en nuestros días”. Acerca de la pereza o la falta de imaginación: una reflexión interesante sobre el papel del autor y sus ambiciones, en un panorama repleto de títulos de este tipo que hay que seleccionar cuidadosamente.

La necesidad patológica por crear personajes de Georges Simenon

Un poco como la otra cara de la moneda del párrafo anterior, recogemos uno de esos fragmentos de entrevistas o citas que con tanto acierto selecciona el blog Calle del Orco. Simenon trataba de parecer un “buen hombre normal”, en paz consigo mismo, pero en una entrevista de 1960 dice: “La necesidad de crear otros hombres, de extraer de uno mismo una multitud de personajes diferentes, difícilmente podría surgir en un hombre que se siente armoniosamente engranado en su pequeño mundo. ¿Por qué habría de esforzarse uno obstinadamente en vivir las vidas de otras personas si tuviese confianza en sí mismo y no estuviese descontento?”.

Ramón María del Valle-Inclán se corta un brazo y se queda tan ancho

La historia del brazo perdido de Valle-Inclán da para mucho. Parece ser que fue herido en un duelo, pero la leyenda nunca se queda quieta. Doctor Peligro recupera en Agente Provocador una historieta mexicana que ilustra las diferentes versiones: desde que se lo arrancó para darle lustre a un estofado –“¡Corta un buen trozo de esto! En esta casa nunca va a faltar la comida”– a sus peleas con leones o cocodrilos. “Al llegar a Madrid, en el otoño de 1899, volví a reunirme con la gente literaria. Los tipos de las reuniones eran los mismos. Allí estaba Valle-Inclán, a quien ahora le faltaba el brazo”, cuenta Pío Baroja.

La movida sevillana sí que valía la pena

Fran G. Matute está creando, entrevista a entrevista, toda una historia del pop andaluz y sevillano. Esta semana entrevista en Jot Down a una figura clave para entender cómo en los años setenta surgieron en Sevilla grupos y corrientes culturales que le daban mil vueltas a todo lo que estaba pasando en Madrid o Barcelona. El protagonista es Gonzalo García-Pelayo –productor musical, cineasta, apostador–, un hombre que ha hecho de todo y todo le ha salido bien: los Smash, los primeros Lole y Manuel, películas radicalmente underground… Lectura imprescindible.

Consejos tengo que para mí no quiero: recomendaciones de escritores sobre la escritura

“Escribe gratis hasta que alguien se ofrezca a pagarte; si nadie lo hace en el transcurso de tres años, lo tuyo es talar árboles”, decía Mark Twain. Patricio Pron escribe en Letras Libres un pequeño ensayo sobre ese género que es dar consejos sobre cómo escribir: “No son poéticas de autor ni manuales de escritura, no son un resumen de los principios de un creador. Las recomendaciones de los escritores sobre su oficio son enumeraciones caóticas y casi siempre contradictorias”, resume. Un artículo que podríamos tomar como una extensión de su obra: erudición y metaliteratura. “Nuestra época no tiene el patrimonio del deseo de convertir toda actividad en una sucesión limitada de pasos predecibles y susceptibles de ser imitados. Pero sí parece la primera que ha proyectado ese deseo sobre el ámbito de la producción artística. También es la primera que cree posible dar satisfacción total y efectiva a ese deseo”.

Zama: si no llegas a ver la película, lee la novela

“Ahí estábamos, por irnos y no” es una frase del principio de Zama, la magistral novela de Antonio di Benedetto escrita a mediados de los años cincuenta. La argentina Lucrecia Martel –autora de películas silenciosas y notables como La ciénaga o La niña santa– la ha adaptado al cine. Jorge Carrión hace en la versión española del New York Times una reflexión sobre novela, cine y series, sobre el sentido del tiempo que emplean en su desarrollo. “Está bien volver al pasado, sobre todo si –como hizo Di Benedetto– es para cambiar el futuro”.

Esto del humor es para partirse de risa

Un párrafo cargadito de referencias a todo eso que podemos llamar humor. El filósofo Ernesto Castro empareja a Zizek con los Monty Python, define el poshumor como la “evacuación del contenido del chiste”, habla sobre Ignatius Farray y sobre la censura. Miguel Noguera tiene a punto un nuevo libro, ya sabes, esas ideas que anota en un .doc que pesa trescientos megas y que se enredan sobre sí mismas hasta la locura: es capaz de sacarle la esencia a cada gesto, y si no mira el vídeo con el que presenta su último Ultrashow. De un humor mucho más castizo y desesperanzado ha tenido sus películas y novelas Santiago Lorenzo, que acaba de publicar el libro 9 chismes, editado por Autsaider e ilustrado por Mireia Pérez. En esta entrevista habla de él (vídeo). Lo tenemos bien colocado en nuestra estantería.

La Uña Rota: veintidós años años publicando teatro

Anna Maria Iglesia entrevista extensamente a Carlos Rod, uno de los editores de La Uña Rota, esa imprescindible iniciativa sin la que hubiéramos tenido mucho más complicado leer en condiciones los textos de Rodrigo García, Angelica Liddell o Juan Mayorga. “Hay muchas formas de editar y una de ellas es la de impulsar publicaciones. Para nosotros, editar es mucho más que limitarse a publicar el texto que te llega o que buscas. Editar para mí es pensar y crear el libro y, por tanto, hacer del editor un creador del libro”, dice.

Inventoras de galaxias: ciencia ficción y feminismo

Emilia Laura Arias, tomando como punto de partida la desaparición de Ursula K. Le Guin, hace en Pikara Magazine un repaso a las autoras que a través de su imaginación crearon universos donde erradicar el sexismo y el binarismo de género. Mary Shelley, Alice Sheldon, C.L. Moore, Alice Mary Norton, Octavia E. Butler, Rosa Montero, Elia Barceló, Connie Willis, Doris Lessing, Joanna Russ o Margaret Atwood son algunas de las protagonistas.

Nietzsche es mi fetiche: Estrogenuinas van para premio

“Voluntad de poder está siempre con él / con su moral seductora me quiere hacer su señora”, cantan Estrogenuinas en su temazo Nietzsche es mi fetiche. Desde que estuvieron con todo el equipo el año pasado grabando el videoclip –dirigido por Álvaro Fernández– de esa canción no hemos vuelto a mirar a Friedrich Wilhelm con los mismos ojos. Esa semana ha sido fructífera para ellas: lo han petado en Madrid en concierto con Los Gangliosy tienen flamantes candidaturas a los Premios de la Música Independiente en la categoría de mejor canción –M.A.D.R.I.Z–, mejor producción musical y videoclip nitzschesiano. Puedes votar por ellas aquí. Nosotros ya lo hemos hecho.