M. El hijo del siglo

Antonio Scurati

24,90

El hombre que olfateaba “como un animal” el signo de los tiempos y llegó a la conclusión de que el miedo, el rencor y la desilusión eran poderosos argumentos que en tiempos de zozobra movían a las masas más que el anhelo de justicia social . Scurati lo cuenta como una novela, pero no inventa. Todo lo que cuenta es lo que pasó, con la confianza de que exponiéndolo así –sin filtros ni prejuicios, desde el punto de vista de los fascistas– regrese el espíritu de condena que parece olvidado en los últimos tiempos. Es la historia –de lectura absorbente, adictiva– de cómo un populista sin ideología ni programa conquistó el poder en un país herido. Es inevitable trazar analogías con el ahora. El autor lo tiene claro: “No necesitan suprimir las instituciones democráticas, las vaciarán desde dentro. Y ya está sucediendo”. El presente es un animal escurridizo y libros como este ayudan a comprenderlo.

 

La historia humana está plagada de individuos cuyos nombres perdurarán por siempre; hay otros tan icónicos que se los conoce solo por su nombre de pila. Pero existe otra categoría, la de aquellos que ni siquiera pueden ser nombrados y para quienes basta con una letra: a ella pertenece Benito Mussolini.

Esta es la biografía novelada de un hombre y, a través de él, también la de una época entera, la del surgimiento del fascismo. Pero M. El hijo del siglo es sobre todo una historia vibrante, hipnótica, con la profundidad de un ensayo y el ritmo narrativo de la mejor ficción contemporánea, sobre cómo una sociedad decidió entregarse a los delirios de grandeza de un solo hombre.

Editorial: Alfaguara | Traductor: Carlos Gumpert Melgosa | Páginas: 928

M. El hijo del siglo
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