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NC#205: Vinagre, agua de Vichy (con burbujas) y utopías

Muerte y utopías: una novela de ciencia ficción, 'Mujer al borde del tiempo', es nuestro libro de la semana. Además, Cioran, Beigbeder, Paula Vázquez, Mariana Travacio…

Buenos días, corsarios.

Muerte y utopía son dos palabras que cuando van juntas en la misma frase y en ese orden parecen abocarnos a la resignación y a la melancolía. Hoy vamos a tratarlas por separado porque esta semana se nos han juntado unos cuantos libros que nos llevan por esos derroteros y desarrollaremos ideas como: por qué una novela de ciencia ficción escrita en 1976 sigue siendo relevante hoy, el contraste de sabores entre el vinagre de Jerez de Emil Cioran y el agua con burbujas de Frédéric Beigbeder, la enfermedad de una madre como tema literario o un cruce entre Juan Rulfo, Sam Peckinpah y John Ford (esto sí que es una utopía hecha realidad).

Pero antes te dejamos un par de enlaces útiles si quieres echar un vistazo a nuestra selección de novedades del mes. Un listado ilustrado de cuáles son los libros que más nos han interesado en enero en cada parte de la librería. Los publicaremos en la última semana de cada mes. Aquí los tienes:

Selección de novedades adultos.

Selección de novedades infantil y juvenil.

Agenda semanal

Tenemos ya listo el cartel con toda la programación de febrero. Viene interesante. Échale un vistazo aquí: Letras Corsarias en febrero.

Hoy viernes, a las 20h, La Conspiración de la Pólvora presenta a Servando Rocha, editor de La Felguera y autor de libros torrenciales en los que despliega una apasionada erudición de lo subterráneo. Todo lo que sale de esa factoría son documentos que parecían estar esperando a que alguien los juntara, que atara cabos entre acontecimientos pasados y la impronta que han dejado en la cultura contemporánea. Contexto y significado. Gente que alumbra. Hoy, bajo el signo de la máscara, trae Algunas cosas oscuras y peligrosas, su última creación, pero seguramente no será una presentación al uso. Con La Felguera de por medio puede pasar cualquier cosa.

Sábado 1. 19h: Alfredo Pérez Berciano: Aunque tú no lo sepas. Presenta, Celia Corral Cañas. Rematamos el encuentro con una lectura de los poetas Alberto Buitrago, Ainhoa M. Retenga, Alejandro Fernández, Celia Corral y Carmen Sánchez.

Martes 4. 20h: Antonio Pascual: Historias de la pequeña ciudad. Las pequeñas historias de la pequeña ciudad de provincias amurallada, donde nunca parece pasar nada lejos de la agitación de las grandes urbes. Una narración poética de esa instrahistoria frágil que si no se cuenta, desaparece.

Miércoles 5. 20h. La Conspiración de la Pólvora presenta a Andrés Neuman: Anatomía Sensible. Neuman vuelve a La Conspiración con esta celebración del cuerpo en toda su amplitud. Una defensa de la imperfección y sus bellezas alternativas, mediante un recorrido poético, político y erótico por la materia que somos. Con Páginas de Espuma y Paqui Noguerol.

Jueves 6. 20h: Ernesto Castro: Yo no he venido a hablar de mi libro. El filósofo Ernesto Castro no viene a hablar de su libro sobre el trap –toda una investigación sobre la cultura urbana actual– sino a mantener una conversación sobre escritores de la generación de los ochenta con Alejandro Vargas, editor de la revista literaria Apostasía, creada alrededor de la Facultad de Filología de la Usal.

El libro de la semana

Leíamos estos días un magnífico artículo del filósofo Jordi Carmona Hurtado en su blog El rumor de las multitudes –alojado en el diario El Salto– sobre la creación de otros mundos posibles trazados por Ursula K. Le Guin en contraposición con esa otra manera de hacer ciencia ficción que consiste en extrapolar al futuro lo peor del presente. La tensión entre utopía y distopía. Coincide con la publicación por Consonni de Mujer al borde del tiempo, una novela de Marge Piercy editada en 1976 y nunca antes traducida a nuestro idioma. Piercy sigue la línea de Ursula, que apenas un par de años antes había escrito Los desposeídos: una mujer chicana encarcelada injustamente en un psiquiátrico norteamericano contacta con una entidad que le permite ver el futuro. Y lo que ve te sorprenderá…

No, en serio. Hay una organización social llamada Mattapoisett en la que no existe el machismo, la homofobia, el consumismo, el totalitarismo ni la agresión medioambiental. Pero también hay un reverso, una especie de mundo mezcla de Matrix –con sus cosechas de humanos– y lo que años después Margaret Atwood desarrollaría en El cuento de la criada. Hay mundos posibles, un futuro abierto, y Piercy nos apela a que elijamos nuestra propia aventura. Nos dice que el hecho de desgastarnos defendiendo lo ya conquistado nos resta energía para imaginar el futuro que deseamos. Una novela que se lee ávidamente, que refleja el programa de los movimientos sociales de los sesenta y que leída hoy no ha perdido vigencia por su llamada a la lucha frente a la resignación.

Más lecturas

CIORAN HA VUELTO. Curioso esto. Desde que nos llegó Cuadernos, 1957-1972 hemos venido uno al día. Cioran, el hombre que –en palabras de Ignacio Vidal-Folch– vivía solo pero bien comunicado con la desgracia. El de las frases literalmente lapidarias, el pensador que miró al hastío, la enfermedad y la muerte a la cara, bien de cerca. “Pensar en el propio cadáver, en las horribles metamorfosis a las que este se verá sometido, tiene algo de tranquilizador: te curte contra las penas y contra las angustias; un miedo que destruye otros mil miedos”, escribió el 7 de junio de 1972.

Esta publicación reúne los treinta y cuatro cuadernos que dejó escritos con anotaciones de todo tipo y que encontró su viuda, Simone Boué, tras su muerte en 1995. Su pensamiento expresado en las partículas más esenciales, una oda a lo fragmentario. Se publica por primera vez íntegro y es parte de una Biblioteca Cioran que ahora emprende la editorial Tusquets. Un libro para degustar poco a poco, pero que se vuelve adictivo si consigues dar el paso de abandonar tu alma a la catástrofe.

NI MUERTO NI SENCILLO. La muerte es algo que nos iguala a todos, nos iguala hasta con las moscas, venía a decir el miércoles el filósofo Javier Gomá en la librería. Frédéric Beigbeder no parece querer igualarse con nadie de ese modo. Beigbeder tiene pinta de ser una de esas personas que se sientan en las primeras filas de Roland Garros, lleva encima mil euros en ropa casual y a la que siempre le quedan bien las gafas de sol (que ocultan una resaca espantosa). Un pijo parisimo moderno, vamos. Él ha cultivado ese personaje desde que con 13,99 euros dejó de ser un audaz publicitario para meterse de lleno en esto de escribir: un enfant terrible de libro, un chaval que quiere mantenerse chaval. Pero ahora tiene ya más de cincuenta años, un par de hijas y resulta que no quiere morir. 

Por lo menos, eso le pasa al alter ego que protagoniza Una vida sin fin: recorre el mundo visitando médicos, genetistas y demás expertos para encontrar la fórmula que le permita sobrevivir hasta que la ciencia consiga hacernos inmortales o casi. Beigbeder mantiene el ritmazo que le caracteriza: es divertido por encima de todo, bordea el ridículo cuando se pone tierno y es capaz de darle la vuelta a teorías de barra de bar con su ingenio de copywriter: “El psicoálisis no es más que Proust mal escrito”, dice. Es transparente y chisposo como el agua de Vichy. Y nos gusta.

FRAGMENTOS DE UNA VIDAPaula Vázquez es una librera que escribe o una escritora que tiene una librería (La Lata Peinada, en Barcelona, especializada en literatura latinoamericana). No sabemos muy bien cómo le puede dar tiempo a las dos cosas, sobre todo leyendo un libro tan íntimo, preciso y precioso como Las estrellas. “Desde el día del turno con la ginecóloga que le ordenó los primeros estudios supe que mi mamá se iba a morir en poco tiempo”, escribe. Esa experiencia al lado de su madre enferma le abrió el campo a experimentar el duelo como materia literaria, encontrando en lo fragmentario la manera de expresarlo: poemas, apuntes de diarios, impresiones de viajes, el día a día más autobiográfico. Un libro que es la plasmación de cómo estructurar ese “universo infinito que es la vida de alguien y el vínculo con ese alguien”.

EN BUSCA DE HRANT DINK. El mismo aire autobiográfico y de reconstrucción de una vida flota en El surco, la novela de la francesa Valérie Manteau, antigua colaboradora de Charlie Hebdo, que ha ganado el Premio Renaudot. Viaja a Turquía y se queda viviendo con su amante. El clima de desencanto por la pérdida de derechos civiles le lleva a investigar la vida del periodista Hrant Dink, un armenio que ejerció desde el periódico Agos (Surco) un activismo a favor de la reconciliación entre Turquía y Armenia. Fue asesinado por un nacionalista turco menor de edad. Si no fuera por esa historia de amor casi imposible, el libro bien podría ser un reportaje gigante de 5W: los matices que se le escapan al extranjero, la mirada occidental sobre un país complejo, la hipocresía de la política internacional, la represión de quienes piensan diferente, las esperanzas perdidas. Un autorretrato de la autora y un retrato de Turquía: ambos comparten heridas.

RULFO+PECKINPAH+FORD. Si llevas una mano con esos tres ases, ¿qué te falta para completar el póker? No hace ni falta una carta más. Mariana Travacio ha escrito Como si existiera el perdón, un western que tras leerlo piensas: ojalá Sam Peckinpah estuviera vivo y alguien le llevara este libro. Una historia de venganza y perdón bañada por la evocación de una violencia que nos recuerda a esas películas crepusculares más allá de toda épica. Con la aspereza de los territorios que son puro desierto, amigo, del Rulfo de El llano en llamas, con el destino inevitablemente marcado de los personajes y el aire mítico de John Ford. Una historia sencilla, pero no simple, que nos ha hecho disfrutar pero mucho mucho.

SPIDERMAN Y MOMO (OTRO MOMO). Mucho ha llovido desde que aquella araña picó a Peter Parker allá por los años sesenta. En plena tendencia de humanizar a los superhéroes a fuerza de mostrarnos su lado oscuro, Chip Zdarsky lleva al límite esa idea en Spiderman. Toda una vida: Parker tiene los años que tiene, con sus arrugas y sus cosas de la edad. Una nueva serie que comienza ahora, que la van a disfrutar igual los veteranos –muchos también ya con una edad– y los nuevos lectores. Octopus, el Duende Verde o Veneno hacen apariciones estelares a la altura que les corresponde.

Quien todavía no ha dado el paso al mundo adulto es la protagonista de este cómic infantil: Momo es una niña que vive con su abuela en una pequeña ciudad portuaria de Normandía y hace lo que mejor saben hacer los niños, fascinarse con todos aquellos pequeños o grandes descubrimientos que les va regalando el día. Jonathan Garnier y Rony Hotin transmiten muy bien esa etapa de la vida y crean un personaje que recuerda a los dibujos de Miyazaki: esas niñas niñas de ojos grandes que parecen frágiles pero que tienen un gran carácter. Tierno, emotivo y nada facilón.

VISTO/OÍDO. Hablando de películas del oeste crepusculares, una de nuestras favoritas es Los tres entierros de Melquíades Estrada, escrita por Guillermo Arriaga y dirigida por Tommy Lee Jones. Había desierto, frontera y un personaje memorable, un anciano y ermitaño ciego que lo sabe todo. Aquello era puro Cormac McCarthy y John Sayles juntos. Pues Arriaga acaba de ganar el premio Alfaguara –donde ya venía publicando sus libros– por su novela Salvar el fuego, una historia mexicana con violencia, amor y redención. Sale a mediados de marzo.

Vamos a tener mucho Galdós este año, esto de los centerarios funciona así, hasta que no te centenias –bien por nacimiento, bien por deceso–, no te hacen ni caso. La Biblioteca Castro terminará este año la monumental edición de Los episodios nacionalesYolanda Arencibia acaba de ganar el Premio Comillas por una biografía sobre el enorme escritor canario. Y otro premio a tener en cuenta y del que nos alegramos: Emmanuel Guibert –autor de El fotógrafo y La vida de Alan– ha merecido el Gran Premio del Festival de Angulema, el más prestigioso en el mundo del cómic.

Y otro centenario, el del nacimiento de Gianni Rodari, un sabio que ha sido calificado en un periódico conservador como “el comunista que enseñó a los niños a amar a los libros”. El libro de la fantasía continúa en plena forma y este año vamos a ver más ediciones suyas, como la recientísima ¿Qué hace falta?

EL TIEMPO DE LOS GITANOS. “El viento mueve el corazón como una hoja, / nada hay que temer. / Los niños cantan, / tengan hambre o sed / , bailan y brincan, / como el bosque les enseñó”. Papusza en romaní significa muñeca y así llamaban a Bronisława Wajs, una gitana nacida en la primera década del siglo XX, una poeta polaca de la que Torremozas publica El bosque, mi padre, que recoge sus obras más célebres. Superviviente al Holocausto, repudiada por su familia por escribir y relacionarse con intelectuales, hay algo puro en ese canto a la convivencia con la naturaleza, a la raíz de su pueblo nómada, hecho en un momento donde estaban siendo agrupados en las ciudades. Solo por conocer su vida, ya merece la pena.

Al año siguiente de morir Papusza, Emir Kusturica rodó la película que le dio a conocer internacionalmente, El tiempo de los gitanos, por la que ganó en Cannes el premio a Mejor Director en 1989. Una tragicomedia sobre una familia de gitanos yugoslavos al ritmo de la música de Goran Bregovic. Diez años después, con Gato negro, gato blanco, olvidó lo trágico y se centró en lo cómico. Con esas dos salsas bebe Forastero en el matrimonio y otros cuentos, un libro de relatos con personajes extravagantes rescatados de la antigua Yugoslavia. Tal vez Kusturica se mueva mejor en el arrebato lírico que en el sentido de la narración, pero sus seguidores seguro que agradecen este libro.

Eso es todo. Hasta la semana que viene. Buenas lecturas.

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